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¿Qué es la Masonería?


14/04/2015 0 comments Temas de Interés
Por Fraternidad 10
La declaración de principios de la masonería señala, “es una institución universal, fundamentalmente filosófica, destinada a trabajar por el advenimiento de la justicia, de la solidaridad y de la paz en la humanidad”.”La masonería es una actividad emprendida por hombres íntimamente unidos que, empleando formas simbólicas sacadas principalmente del oficio de albañil y de la arquitectura, trabajan por el bienestar de la humanidad, esforzándose por mejorarse a sí mismos y mejorar a los demás con objeto de construir una liga universal de la humanidad, de la cual creen ser actualmente una pequeña representación ”

Su esencia, es la filantropía o sea, la cualidad humana y humanística que se distingue por el amor a los semejantes y por las obras en bien de la comunidad.

Su objeto, la investigación de la verdad, tanto la verdad científica y positiva como la verdad trascendental.

Igualmente tiene como objeto, el estudio y práctica de la moral en su acepción más amplia y muy especialmente, la moral laica.
De la misma manera la solidaridad entre los congéneres, el mejoramiento espiritual y material de la humanidad y el perfeccionamiento individual y social del hombre.

La masonería tiene como principios, la tolerancia mutua, el respeto de los demás y de sí mismo y la libertad absoluta de conciencia.

La masonería es una organización que en sus inicios fue secreta , pero hoy su carácter secreto se volvió discreto y es una escuela filosófica, ecléctica, constructiva, que tiene como camino individual la verdad, como doctrina y factor de armonía y de progreso para cada hombre, particularmente para la sociedad y el medio en que se encuentra y desarrolla para toda la humanidad.

La masonería universal tiene tres únicos principios: libertad, igualdad y fraternidad. La forma concreta de entender y aplicar esos principios no está marcada, y cada masón debe buscarla y realizarla personalmente. esta exigencia no es puesta en practica mediante un examen o confesión de un masón a otros, sino que se lleva adelante en la conciencia de cada uno.

Es una sociedad iniciática en la que se encuentran diferentes escuelas de pensamiento y concepciones de la vida. Su carácter iniciático significa que el ingreso o paso a los diferentes grados y el trabajo masónico en general, obedece a unos rituales o ceremonias precisas que tienen un significado simbólico. El efecto, y la vivencia de cada masón, será diferente ante la misma ceremonia, y eso es precisamente lo que se pretende: que cada cual reflexione y estudie según su estilo, aportando su versión para el conocimiento de los demás. Las iniciaciones son tan antiguas como la humanidad, y la masonería mantiene esas viejas tradiciones. tiene por finalidad, llevar al subconsciente lo que a la razón le es difícil interpretar y que consiste en una serie de pruebas y rituales simbólicos. Pero no hay que olvidar que la iniciación masónica es obra de la vida entera, y que todo francmasón continua siendo, simbólicamente, un aprendiz, abierto a todo y a todos.

El trabajo masónico tiene dos vertientes, una filosófico-simbólica y otra social, ambas necesarias. puede ser que un masón concreto prefiera inclinarse más por un aspecto que por otro, pero cada cual es libre de aportar los trabajos que prefiera.

La masonería está formada por hombres libres, que trabajan por su perfeccionamiento espiritual, no es una secta ni es un partido político y estima que las concepciones metafísicas son del dominio exclusivo de la consciencia.

Al profano que pretende ingresar en nuestros augustos misterios se le exige, ser ” un hombre libre y de buenas costumbres”. esta vieja fórmula debe ser entendida como derecho y deber al desarrollar las propias condiciones e ideas -sea cuales sean- y ser coherente con uno mismo desarrollando esas condiciones e ideas de forma tal que mejoren aquella parte del universo que le rodea, empezando por él mismo. No se trata de guardar una moral determinada, sino de cada uno. El masón puede, por supuesto, aceptar unos principios morales establecidos, pero como ser libre, honrado y responsable, debe tener fundamentados en su conciencia dichos principios, y nunca aceptarlos por rutina o por presión social.

La masonería acepta los postulados de libertad, igualdad y fraternidad, combate los privilegios y la intolerancia, mediante el estudio de la ciencia, la investigación de la verdad, la práctica de la virtud y el ejercicio de la filantropía, trabaja por la paz y la justicia, por el progreso moral, intelectual y material del hombre y a través suyo, por el de la sociedad.

La masonería es, una Institución de perfeccionamiento ético al servicio del hombre , destinada a extender los valores de solidaridad y tolerancia, en una sociedad que se debate entre la incertidumbre y la inestabilidad, atrapada entre la pobreza y la corrupción, entre el fundamentalismo étnico y religioso y las fuerzas de regímenes brutales y totalitarios.

La masonería es o debe de ser, una esperanza, un sitio de reflexión y un lugar de encuentro para los hombres de buena voluntad, que buscan afanosamente la libertad y la justicia.

En masonería no caben dogmas, la organización masónica está abierta a todas las actitudes respetuosas con las formas de pensar ajenas, propugnamos no tratar de política o religión, salvo para esclarecer a los demás. Esto significa que la masonería es apartidista y que en ella no se pueden dar “consignas”, no se puede tratar de “imponer” ideas, sino “exponer” las mismas. Sería un error considerar que la masonería es una organización en la que unas conclusiones mayoritarias obligan a actuar social y políticamente a todos, y mucho menos, en la directriz que una autoridad imponga de un camino a seguir. Esta forma de actuar sería antimasónica.

El masón es un ser humano comprometido, las más de las veces, en un proyecto político, social, intelectual, filosófico, etcétera, porque debe ser un ser consciente y responsable al que no le dejan indiferente los demás.
La masonería no es una religión, pero trabajamos en un templo físico, donde llevamos a cabo nuestros rituales, para fabricar un templo simbólico, que es el templo de nuestra personalidad.

El masón, por el solo hecho de serlo, está obligado a velar por la integridad de su patria, a obedecer las leyes del país donde viva, a consagrar la inviolabilidad de la vida y a combatir la tiranía y el fanatismo en todas sus formas.

La masonería es una sociedad fraternal que está basada en doctrinas morales y espirituales.
Las doctrinas morales son el amor fraternal, la ayuda mutua, la verdad sobre todo, la práctica de las virtudes: temperancia, fortaleza, prudencia y justicia, su doctrina espiritual se fundamenta en la convicción de sus miembros en la existencia de un ser supremo y en la inmortalidad del alma.

La masonería es también una organización formativa, educativa, benevolente, social, tolerante y filantrópica.

Es formativa, porque persigue los propósitos de formar el carácter moral de sus miembros y enfatiza la búsqueda de la armonía con el universo interior y el orden en la vida personal, el desarrollo de la consciencia y el estado que ésta genera.

Emplea el convincente método de la deducción y no de la inducción, basándose en simbolismos y alegorías y en la practica de rituales y ceremonias para comunicar milenarios conceptos de orden y verdad a sus miembros y les invita a practicarlos cotidianamente para elevar su condición humana.

Es educativa porque enseña, medianamente ceremonias y rituales, sus preceptos de moralidad y fraternidad basados en las enseñanzas del libro de la ley.
Enfatiza la obligación de sus miembros de interesarse por el mundo que los rodea, por descubrir su relación con el universo interior, por desarrollar sus habilidades intelectuales, por ser justos, por seguir los preceptos de su consciencia, por ejercitar al auto control de sus actos, por ser perseverantes, honestos y sinceros.

Es benevolente, porque no tiene fines de lucro, establece para sus miembros la obligación de interesarse, sin egoísmos, en la solución de los problemas de los demás, especialmente de sus miembros necesitados.

Es tolerante, porque aun cuando exige la creencia en un ser supremo, origen de la existencia de todo lo creado, al cual se dedican todos sus actos y ceremonias, la masonería no apoya ni predica ningún credo o teología, invita a sus miembros a que practiquen sus creencias sin dogma ni prejuicio.

La masonería es filantrópica, aun cuando no hace publica esta actividad.

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