Los Sanjuanistas

No cabe duda que después de la Revolución Francesa y de la guerra de independencia de los Estados Unidos, los vientos de renovación comenzaron a soplar muy fuertemente por todos los rincones de América, incluyendo a la Capitanía General de Yucatán. A fines del siglo XVIII y principios del XIX, las ideas liberales y escépticas de D. Pablo Moreno, desde su cátedra de Filosofía, comienzan a modificar la manera de pensar de muchos de los criollos, que habiendo nacido y crecido en estas tierras no estaban muy de acuerdo con el absolutismo monárquico de la madre patria.

Surge entonces un grupo liderado por el padre D. Vicente Ma. Velázquez, que por reunirse en la sacristía de la iglesia de San Juan, se le conoce como los sanjuanistas. Este grupo incluía principalmente, entre otros, a D. Manuel Jiménez Solís, también conocido como el padre Justis, y a D. José Matías Quintana (padre de D. Andrés), que aunque no era clérigo sí era un individuo muy piadoso y de conocido amor a la libertad.

El propósito original del grupo era reunirse por sus ideas religiosas, pero que unidas al pensamiento liberal, que también los identificaba, los ponía en desacuerdo con la forma de pensar del clero y los criollos obedientes a la monarquía (rutineros). Pronto, de un club religioso se convierte en uno más de tipo social y político, uniéndose entonces a él gente como D. Lorenzo de Zavala (joven de ideas polémicas para la época, escritor, brillante orador), D. Francisco Bates, D. Fernando del Valle, D. Manuel García Sosa

Los Sanjuanistas, son una importante sociedad llamada así por el lugar donde se reunían ( la sacristía de la ermita de san Juan Bautista), fue precursora de la Independencia de la colonia adquiriendo prestigio por su espíritu progresista y el amor a la libertad, habiendo estado en ella destacados liberales que posteriormente se harían masones.
José Matías Quintana Inicia sus actividades bajo la inspiración del padre José María Velásquez, encargado de la parroquia de San Juán y figuraban entre sus miembros :Manuel Jiménez Solís, conocido como el padre Justis, asi como los religiosos Francisco Carvajal, Rafael Aguayo, Mauricio Gutiérrez, y José Matías Quintana, posteriormente se les unirían  Lorenzo De Zavala ,con amplia formación intelectual y José Francisco Bates, uno de los más ardientes liberales, impulsor del periodismo en la península y dueño de la primera imprenta que se estableció en Mérida.

Es a partir de 1812, con la introducción de la Constitución de Cádiz, cuando este grupo inició la tarea de elevar sus ideales al terreno público, además de tratar de organizar a la población en los procesos electorales, informando y divulgando los derechos que como ciudadanos habían adquirido.

Esta singular sociedad no pretendía en realidad separarse de la madre patria, sino adecuar las ideas de ésta a las colonias, sobre todo para sacar a los indios de la servidumbre en que vivían. Eran criollos con ideas de igualdad, a pesar de ser descendientes de los originales españoles que habían subyugado a los indígenas.
Los San Juanistas pronto son blanco de las críticas, así como se les identifica como simpatizantes de la monarquía absoluta , con una tendencia peligrosa hacia la independencia absoluta de España ; el 4 de mayo de 1814 Fernando VII, recién liberado por los franceses manda suprimir la Constitución promulgada en su ausencia, resultando esto un duro golpe para los San Juanistas , quienes realizando un ultimo esfuerzo , publican algunos impresos que repartieron y remitieron a los pueblos como acostumbraban; entre estos impresos se encontraban “El vigilante Yucateco”, “El filósofo meridano” y “El alcance al misceláneo”, atacando el regreso al absolutismo.

Se desbaratan los planes de los sanjuanistas, la gente los deserta, los rutineros cobran auge y los indios de nuevo son objeto de tributo y de servicio personal. Las turbas atacan la sacristía de San Juan y a medio vestir sacan al P. Velázquez para pasearlo por las calles, obligándolo a arrodillarse frente a un retrato de Fernando VII. El prócer soporta todos estos ultrajes estoicamente, sin proferir una palabra, y es enviado después a prisión al convento de San Francisco. El P. Justis también sufrió prisión hasta 1817.

Los indios volvieron a pagar sus injustos impuestos. Ya no había quien les predicara la igualdad. Ya no había por quién o para qué votar. Y todo esto sucedía completamente al margen de la guerra que la Nueva España peleaba en su territorio.

Lorenzo de Zavala. Lo anterior ocasiona que sean apresados Matías Quintana, Lorenzo de Zavala, Francisco Bates, Vicente María Velásquez y Manuel Jiménez entre otros acusados de Lesa Majestad, disolviéndose así el grupo San Juanista. Se encarceló a los religiosos en el Convento de Mejorada y a los restantes se les confinó por tres años en el presidio de San Juán de Ulúa, de construcción mal oliente, húmeda e insalubre, falto por completo de ventilación, de luz, aseo y con un clima insoportable, situación que se notó reflejada en los nombres asignados a las galeras, tales como “El infierno”, “La gloria”, “El purgatorio” y “La leona”. Es en estas mazmorras donde es iniciado en la masonería Lorenzo de Zavala, en el rito de york.

Con el tiempo las tertulias de este grupo ya no serían a la luz pública, sino que buscarían una mejor forma de expresarse…….las Logias Masónicas. (Como dato curioso el padre Vicente María Velásquez, vivió en una casona ubicada en la calle 60 por 65 y 67, donde por mucho tiempo estuvo funcionando el desaparecido Diario del Sureste.)

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